FC Andorra: Ratti, Ibarrondo, Gael, Villahermosa, Calvo, Alvaro, Molina, Merquelanz, Martí Vila, Uzkudun, Alende. Zamora CF: Adrian Pereda, Luismi, Merchán, Athuman, Mario Garcia, Kike Márquez, Carlos Ramos, Farrel, Monerris, Miki Codina, Sancho. GOLES: 1-0 M. 32 Merquelanz. ÁRBITRO: xxxxxxxxx (Colegio xxxx). Tarjetas amarillas a Athuman. CAMPO: Matapiñonera.
El Andorra consiguió llevarse el primer partido del triangular en Matapiñonera ante un Zamora bien plantado que aguantó con el cero en el marcador hasta la media hora de juego, y que incluso pudo empatar en el último instante. Fue un partido parejo, con dominio alterno para ambas escuadras, siempre marcado por un calor intenso que obligó a hacer una pausa necesaria para la hidratación. Ambos entrenadores aprovecharon el encuentro para hacer las pruebas pertinentes, propias de la pretemporada que empieza a pillar cada vez tono más competitivo. Especialmente reseñable fue el aspecto en el Zamora, con un once con hasta ocho fichajes. Fueron los casos de Luismi (Antequera), Merchán (Algeciras), Athuman (Mérida), Mario García (Hércules), Farrell (Gimnástica Segoviana), Monerris (Navalcarnero), Miki Codina (Intercity) y Jaime Sancho (Cacereño). En el caso del Andorra, que llegaba a la cita tras perder su primer partido de la pretemporada contra el Albacete, pero ganar a Al Rayyan, Nàstic y Europa después, la apuesta de Ibai Gómez fue relativamente más continuista. Aunque siempre con cambios, en un club, el dirigido por Piqué, que siempre parece susceptible a ellos. Fueron los andorranos los que llevaron la manija del juego en los primeros compases, demostrando que la herencia de ´Beto´ Company, técnico con el que ascendieron el pasado curso, sigue vigente con Ibai Gómez. Pero el Zamora no se amedrentó tampoco, demostrando que será uno de los gallitos en Primera Federación, una competición que parece subir de nivel año tras año. Las primeras ocasiones llegaron tímidas, como si el calor no les dejara aparecer más que a cuentagotas. Alguna acción a balón parado llevó peligro en sendas áreas, pero sin reseñar ninguna oportunidad excesivamente clara. El tanto tardó en llegar hasta la media hora de juego. Lo hizo en una acción por banda izquierda, en la que Calvo se inventó un brillante taconazo para asistir a Merquelanz, que no perdonó. El ex de la Real Sociedad controló de espaldas, con la zurda, y se giró maravillosamente hacia su derecha, con la que castigó a Adrián Pereda con un brillante latigazo enganchado al poste. Fue el momento culmen del primer encuentro. El Zamora lo siguió intentando con fútbol y orden, pero no pudo empatar. Aunque realmente, lo rozó. Especialmente en una acción al filo del cuarenta y cinco, en la que el sempiterno Kike Márquez remató rozando el travesaño. El año pasado firmó ocho dianas, en este parece que tiene que acabar de calibrar su siempre precisa mira.